¿Cuando hablamos de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA)? Parte I

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Psicología

En las últimas décadas se han producido un incremento notable de los Trastornos de la  Conducta Alimentaria (TCA). Los TCA son reconocidos como enfermedades de base psicológica a partir de 1980 cuando el Manual de Diagnóstico y Tratamiento DSM III los incluye en el  capítulo de trastornos que comienzan en la infancia o adolescencia;  son un grupo de patologías en las cuales la persona se halla inmersa en una obsesión por su peso, su cuerpo y la comida que ingiere, desarrollando comportamientos nutricionales no deseables. Los más comunes son la anorexia y la bulimia nerviosa.

En los últimos treinta años se ha producido un cambio en el ideal de belleza. Las mujeres gustan delgadas, lánguidas, y como si esto fuera poco, con el cuerpo bien trabajado por una rutina diaria de gimnasia. La presión en el mundo occidental para acatar los valores estéticos, impuestos por una sociedad que condena el sobrepeso como insano, bombardea desde los medios de comunicación y alerta a la población de esta nueva fórmula para obtener éxito. La delgadez, aparece como sinónimo de salud y juventud.

Dice Perrot en “Transformaciones del cuerpo femenino”: “Cada época decreta zonas claves, delimita los límites de lo deseable o de lo admirable, traza sus obesas y sus delgadas, trabaja sus talles y sus redondeces”.

Los Trastornos Alimentarios requieren de un accionar reflexivo, comprometido y en comunión a  otras disciplinas y saberes.

En varios de los casos los síntomas comprometen no solo la integridad física de las jóvenes sino también la subjetividad de las mismas. Según plantea Graciela Onofrio en estas patologías encontramos una pulsión que opera en contra del crecimiento y la supervivencia, la imposibilidad de un grupo familiar para garantizar la salud de sus hijos y posiblemente movimientos contra un sistema des-subjetivante.

Baravalle (1993) señala que la palabra latina “anorexia” está compuesta por un prefijo  negativo  (que en castellano sería in) seguido de un verbo que significa algo sorprendente: tocar, tender, ofrecer algo, desear a alguien. Ninguna mención a la ingesta. Son pues anoréxicas aquellas personas que no desean, que no tienden. Las raíces del vocablo van más allá de las simples y dramáticas alteraciones de la nutrición.

Lo cierto es que la cantidad de personas afectadas por trastornos de la alimentación como la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa aumenta cada año en forma desmesurada. La mayoría de las personas perjudicadas son mujeres adolescentes, aunque cada vez es mayor la frecuencia en hombres y adultos. Estos trastornos de la alimentación suelen aparecer solapados, por lo que se ha comenzado a pensar en un nuevo diagnóstico: la “bulimarexia“; entendiéndose por tal a un tipo de psicopatología alimentaria que combina manifestaciones anoréxicas con fenómenos bulímicos.

 

La Clínica de los TCA

La proliferación de las sintomatologías alimentarias en las últimas décadas requiere de criterios diagnósticos exhaustivos que den cuenta de que estamos hablando cuando nos referimos a Trastornos del comer. Por tal motivo utilizaré los apartados descriptos en el Manual de Diagnóstico y Tratamiento DSM V.

Según el DSM V los TCA se refieren a una: Perturbación persistente en el comer o las conductas relacionadas con la comida que altera el consumo o la absorción de alimentos y deteriora la salud física o el funcionamiento psico-social.

A continuación mencionaré las características diferenciales de cada Trastorno, teniendo en cuanta que en la clínica cotidiana raramente las manifestaciones sintomáticas aparecen de manera pura.

 

Anorexia Nerviosa (AN)

 

anorexia nerviosa

 

La anorexia nerviosa es el rechazo contundente a mantener el peso corporal por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla. Es un miedo intenso a engordar. También implica una alteración significativa de la silueta o el peso.

Las personas que sufren de AN presentan ciertos rasgos característicos. Son perfeccionistas, obsesivas, inmaduras emocionalmente, altamente competitivas e inteligentes y muy dependientes de su familia. Su autoestima depende de su peso y su silueta. Son poco conscientes de su problema, y por ello es muy difícil que consulten por la pérdida de peso. Generalmente acuden al médico por malestares somáticos causados por la falta de alimentación.

 

Bulimia nerviosa (BN)

La bulimia es una alteración de episodios recurrentes de ingesta excesiva de alimentos y preocupación exagerada por el control del peso, lo que lleva a la persona a adoptar medidas extremas para compensar los efectos de los atracones.

A diferencia de las personas que padecen anorexia nerviosa, cuya enfermedad se hace evidente en su aspecto físico, las personas con bulimia suelen pedir ayuda varios años después de padecerlo. A veces son los familiares que las llevan a consulta, después de haberlas descubierto vomitando o ingiriendo laxantes. A veces es el odontólogo quien diagnostica la enfermedad al ver el deterioro en el esmalte dental. Generalmente son pacientes de mayor edad que las anoréxicas.

Las personas que padecen de BN son emocionalmente inestables, impulsivas, depresivas y con tendencia a la automedicación. Se caracterizan por tener baja autoestima, incompetencia social y gran necesidad de aprobación externa. También tienen menos tolerancia a la frustración. Al igual que las anoréxicas demuestran una excesiva preocupación por su peso y silueta. En general se trata de mujeres con tendencia al sobrepeso. También suelen tener síntomas ansiosos (como por ejemplo miedo a situaciones sociales).

 

Otro Trastorno específico de la Alimentación

Esta categoría se utiliza cuando la persona cumple síntomas de los TCA pero no se corresponden con ninguno de los anteriormente citados. Algunos ejemplos pueden ser: Anorexia atípica; Bulimia nerviosa de baja frecuencia y/o duración limitada; Trastorno por purga, Síndrome de ingestión nocturna de alimentos.

 

Pica  o  Alotriofagia

Es un trastorno de la ingestión y de la conducta alimentaria en el que existe un deseo irresistible de comer o lamer sustancias no nutritivas y poco usuales.

En algunos casos, una falta de ciertos nutrientes, como la anemia ferropénica y la deficiencia de zinc, pueden desencadenar este deseo vehemente inusual. La pica también puede presentarse en adultos que ansían sentir una cierta textura en la boca.

Los niños y los adultos con pica pueden comer: Pagofagia: comer hielo, Geofagia: comer tierra, Xilofagia: comer madera, Tricofagia: comer pelo Onicofagia: comer uñas, Coprofagia: comer heces, entre otros.

 

Trastorno de Rumiación o Merecismo

Trastorno Alimentario caracterizado por devolver los alimentos a la boca que ya han sido ingeridos, para volver a masticarlos e ingerirlos nuevamente. La devolución de la comida es a través de eructos y no vómitos. La comida devuelta no tiene sabor acido ni amargo. Es un comportamiento poco común y muy peligroso.

Algunas de las consecuencias posibles son: Halitosis, malnutrición, pérdida de peso, desequilibrio de electrolitos, problemas gástricos y dentales, etc.

 

Trastorno de evitación/restricción de la ingestión de alimentos

 

trastorno de evitaciónrestricción de la ingestión de alimentos

 

Se manifiesta como la falta de interés aparente por comer o alimentarse. Se evita la comida a causa de las características organolépticas de los alimentos, surge la preocupación acerca de las consecuencias repulsivas de la acción de comer, poniéndose de manifiesto por el fracaso persistente para cumplir las adecuadas necesidades nutritivas y/o energéticas. Como consecuencia se evidencia pérdida de peso significativa, deficiencia nutricional, dependencia de suplementos nutritivos, interferencias en el funcionamiento social, etc.

 

Trastorno por Atracón

Presencia de ingesta compulsiva de alimentos (atracones) en poco tiempo con pérdida del control sobre esa ingesta. Aparece malestar respecto a los atracones y ausencia de conductas compensatorias (características en la bulimia).

Se asocia con Obesidad y con una elevada comorbilidad psiquiátrica.

Supone uno de los nuevos Trastornos que aparecen en el DSM V.

 

Obesidad

 

obesidad

 

La Obesidad no es considerada un TCA por el DSM IV ya que es ubicada como enfermedad orgánica o en la categoría “psicosomática”, se le suma que para algunos la forma de comer de ciertos obesos no difiere mayoritariamente de la población no obesa.

La obesidad consiste en un exceso de grasa corporal, cuya magnitud y distribución condicionan la salud del individuo

En la patogenia de la obesidad están implicados factores genéticos, endocrinos, neurológicos, psicológicos y socio-ambientales en mayor o menor grado. Puede resultar difícil definir los que contribuyen a la obesidad en cada individuo, pero es evidente que este proceso no tiene una etiología única, sino que más bien constituye un grupo heterogéneo de trastornos.

Desde el punto de vista psicológico en el caso de los pacientes «psicogenéticamente» obesos, donde la psicogénesis predomina por encima de los factores de constitución biológica, las observaciones clásicas señalan perturbaciones de la personalidad en las cuales, al decir de Hilde Bruch : «el tamaño corporal excesivo se convierte en el órgano de expresión de un conflicto».

Hasta aquí esta primera entrega, en la segunda parte se hará referencia a Otras Conductas Alimentarias Singulares.

Los esperamos…

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SicologiaSinP.com - Paola Alvarez

Lic. en Psicología. Presidente Fundación A.I.P.A.A. Fundación para la Asistencia Interdisciplinaria de Patologías Alimentarias y de la Adolescencia. Terapeuta de la A.P.C.V.C. (Asociación Psicoanalítica de las Configuraciones Vinculares de Córdoba) [...]

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