Abordaje Familiar en Trastornos Alimentarios. Una Aproximación desde la Perspectiva Vincular

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Psicología

Mi práctica clínica me enfrenta a pacientes y familias con patologías severas que me cuestionan en relación al abordaje de los mismos.

Me refiero a patologías del orden de los Trastornos Alimentarios que requieren de un accionar reflexivo, comprometido y en comunión a otras disciplinas y saberes.

En varios de los casos los síntomas comprometen no solo la integridad física de las jóvenes sino también la subjetividad de las mismas. Según plantea Graciela Onofrio en estas patologías encontramos una pulsión que opera en contra del crecimiento y la supervivencia, la imposibilidad de un grupo familiar para garantizar la salud de sus hijos y posiblemente movimientos contra un sistema des-subjetivante.

Ahora bien, si entendemos a estas psicopatologías como una interpelación a un otro, una salida desesperada de un circuito alienante que obstruye el deseo; la perspectiva vincular, conjuntamente con su abordaje, representarían un tipo de intervención que posibilitaría las condiciones para la producción de subjetividad, así como también una lectura del macrocontexto que constituye un caldo de cultivo para la emergencia de estas  patologías tan frecuentes en la actualidad.

El presente escrito persigue reflexionar sobre la clínica con estas familias, y así favorecer la implementación de dispositivos vinculares que resulten más eficaces para el abordaje de las mismas.

Macrocontexto y Trastornos Alimentarios

No quisiera dejar de mencionar brevemente cómo la cultura actual favorece el despliegue de patologías como las mencionadas en este trabajo. “Cada época tiene una discursividad que le es propia y que abarca de un modo generalizado a todo el universo humano. Por consiguiente, también se refleja y atraviesa a la clínica hoy…” (Berlfein- Moscona, 1997)

En ocasiones surge de los pacientes cómo el macrocontexto los atraviesa generando sufrimiento, despertando una sensación de impotencia que paraliza.

La cultura propone el reemplazo del ideal del yo, por el yo ideal. El consumismo, la imagen, la alienación, lo rápido y lo efímero, tienden a obturar los conflictos y destruyen la identidad, acentuando el individualismo egoísta, al tiempo que, paradójicamente, el desprecio por la vida.

El discurso social tiene una trampa mortal: crea la ilusión de poder sustituir la vivencia de que somos incompletos, por la vivencia de que estamos vacíos. Estado de vacío que puede modificarse a través del llenado que operan los objetos protésicos. La vivencia de incompletud o de falta es racionalizada como vacío. En lugar de fundar el sujeto en relación a un proyecto identificatorio, asociado a un tiempo futuro que conoce la espera y sabe acerca de que no todo es posible; lo funde y lo fusiona al molde de la pertenencia, a través de la oferta infinita de objetos de consumo.

La impronta de esta cultura hace sentir su efecto sobre la Estructura Familiar Inconsciente, reforzando sus aspectos narcisistas (como la imposibilidad de elaborar duelos por el desprendimiento del hijo, la falta de reconocimiento y aceptación de lo ajeno y diferente con una tendencia a retornar a lo idéntico, entre otros).

Frente a este contexto, del cual como analistas no quedamos exentos, y en relación al tema que me convoca hoy es importante posibilitar espacios que sirvan de coto a una realidad desbordante, que favorezcan al pensamiento reflexivo, a poner en palabras aquello que se tramita por vía del acto; y por tanto los abordajes vinculares, los espacios “inter” resultan  apropiados para tal fin.

Abordaje Vincular

Dada la complejidad de los Trastornos Alimentarios abordar a los mismos desde una perspectiva vincular posibilita  comprenderlos dentro de un entramado.

Con abordaje vincular hago referencia al trabajo familiar, a la mirada del contexto en el cual se despliega la patología, así como también a entender al tratamiento como tramos de un proceso; apostando, en simultáneo o no, a distintos dispositivos (bipersonal, familiar, grupal) según se evalúe la situación.

El trabajo con la presencia efectiva del otro en la sesión vehiculiza producciones diferentes, que favorecen a recortar las dificultades de aceptar al otro en su ajenidad. Conlleva cierto reconocimiento de la distorsión fantasmática implícita en el vínculo. Percibirse condicionado por un grupo y a la par condicionándolo.

“…El dispositivo analítico familiar piensa el trastorno o la formación de cada sujeto como producción vincular, aun reconociendo diversas perspectivas en juego… la presencia del otro… propicia así una interdiscursividad que la escucha privilegia, abriéndose al reconocimiento de dimensiones inconscientes del vínculo. Se generan discursos en los que asoman producciones que permiten la aproximación a dicho nivel y se despliegan, a su vez, singulares configuraciones transferenciales…” (Ma. Cristina Rojas, 2000)

Estos dispositivos en familias con Trastornos Alimentarios favorece la puesta en escena del circuito pulsional que al ser desplegada en transferencia tiene más posibilidades de ser semantizada.

“Las intervenciones del analista operan con valor de corte posibilitando un encadenamiento significante. Ante el desborde pulsional en juego, dichas intervenciones contribuyen a la creación de marcas favorecedoras de algún tipo de ligadura…” (Berlfein – Moscona, 1997)

Como antes mencioné dada la severidad de algunos de estos cuadros es indiscutible la implicación del analista, resultando indispensable el compartir con otros profesionales a fin de apuntalar la función terapéutica.

Como dice Ma. Cristina Rojas: “la operación clínica con familias graves se llevará  a cabo a través del trabajo en redes intra e interdisciplinarias, que implican abordajes múltiples. Cada dispositivo abre una vía diferente de acceso que amplía el campo de posibilidades de transformación” (2007).

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SicologiaSinP.com - Paola Alvarez

Lic. en Psicología. Presidente Fundación A.I.P.A.A. Fundación para la Asistencia Interdisciplinaria de Patologías Alimentarias y de la Adolescencia. Terapeuta de la A.P.C.V.C. (Asociación Psicoanalítica de las Configuraciones Vinculares de Córdoba) [...]

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