De un lapsus de Lacan y forjar un significante distinto

Frase Jaques Lacan

Psicoanálisis

En la clase del 8 de marzo de 1977 del Seminario 24, Lacan está escribiendo en el pizarrón el matema del discurso analí­tico y escribe:
J. Alain Miller, asistente al seminario, lo corrige. En el lugar de la verdad el elemento correspondiente en dicho discurso es el saber S2 y no el sujeto barrado $, en el lugar del otro es donde va el sujeto barrado y no el significante nuevo S1 que irí­a en el lugar de la producción, ofrecido a la identificación del sujeto.
Es decir, deberí­a haber escrito la fórmula del discurso del psicoanalista del siguiente modo:
Lacan vacila. En la clase siguiente, consultado sobre si se trató de un lapsus o fue un error o un embrollo, afirma: “hace mucho tiempo me sucedió decir, a imitación de un célebre pintor, Yo no busco, encuentro. En el punto en que estoy no encuentro tanto como busco. O mejor dicho, giro en redondo”
Y es precisamente lo que se produjo, las letras escritas no estaban en el buen sentido, en el sentido en que ellas giran, estaban embrolladas.
Y más adelante agrega: “…yo hablé del psicoanálisis como pudiendo ser una estafa. Es sobre lo cual insistí­a haciendo dar vueltas a mis letras y hablándoles del S1 que parecí­a prometer un S2. Hay que recordar a propósito de esto que yo dije en su momento que un significante era lo que representa al sujeto junto a otro significante”
Si hay algo de estafa, un embuste / Unbewusste– en la oferta que realiza el psicoanálisis, eso sucede por la promesa de otorgar sentido al sí­ntoma que posibilita el engaño amoroso de los inicios de todo análisis.
Lacan afirma después que a ese respecto el psicoanálisis no es más estafa que la misma poesía. Pero cuando la poesía falla “…es (por) no tener más que una significación, ser puro nudo de una palabra con otra. No queda otra cosa que la voluntad de sentido que consiste en eliminar el doble sentido…haciendo que no haya más que un sentido…”
¿Cuál es el sentido de este error en la escritura del matema? ¿Lapsus o embrollo?
Al final de la penúltima clase del Seminario, Lacan dice que aquella equivocación (bevue) fue precisamente un efecto “de mi inconsciente, lo que hace que ustedes hayan tenido la bondad de calificar eso como un lapsus y no como lo hubiera querido calificar yo mismo la vez siguiente, un error grosero”
Encontramos sustituciones, donde deberí­a aparecer un elemento, aparece otro. ¿Toma esta sustitución el método de elaboración propia de una producción del inconsciente?
La metáfora es una figura retórica del recurso poético. Recurso que como dice Lacan puede fallar si no produce más que un sentido. En lugar de producir tal vez errancia por los múltiples sentidos. Y la metáfora también es la estructura del síntoma, estructura creadora. Pero como ya menciona Lacan en este Seminario “… no tienen alcance para la interpretación sino en tanto son capaces de hacer función de otra cosa, por la que se unen estrechamente el sonido y el sentido. Y entonces allá­ la poesí­a no falla, ni tampoco la interpretación”
Recordemos que estamos en el seminario 24. Lacan nombra su Seminario 24 “L´insu que sait de l´une-bevue s´aile a mourre” (Lo no sabido que sabe -o sepa- de la una-equivocación se ala (se “pone bajo el ala”) del juego de la morra) Lo que en francés suena como dirí­amos en español: El fracaso del Inconsciente es el Amor. Y el equí­voco relacionado con la una-equivocación, l´une-bevue (puesto en relación con lo in / sabido: L´Insu), suena como el Unbewusste (lo inconsciente) freudiano.
En este Seminario el psicoanalista francés, quien ya había señalado en La Instancia de la Letra que la metáfora es productora de sentido y la estructura del sí­ntoma es metafórica, ahora irá en busca del efecto poético para “apagar el sí­ntoma”
Afirma: “¿Estar eventualmente inspirado por algo del orden de la poesía para intervenir en tanto que psicoanalista?… …La metáfora, la metonimia, no tienen alcance para la interpretación sino en tanto son capaces de hacer función de otra cosa, por la que se unen estrechamente el sonido y el sentido. Es en tanto que una interpretación justa apaga un síntoma que la verdad se especifica como poética”
Puesto el saber en el lugar del agente, pero siendo su verdad el sujeto barrado y no el S1, encausado a un a, plus de gozar, objeto, real, en la producción hallaríamos un significante nuevo, S1, que Lacan reservó al discurso del analista. La creación de un Significante nuevo serí­a el resultado del trabajo que su lazo promueve, y que alguien lo lee. Operar a partir de un saber que no es otro que el saber hacer ahí­ con…
“Un significante nuevo que no tendrí­a ninguna especie de sentido, eso quizá serí­a lo que nos abrirí­a a lo que, de mis no palurdos yo llamo lo real”
¿Qué encontró Lacan, sin saber que buscaba? Si hubiera un solo sentido, nada, un embrollo del sentido fruto del error. Pero aplicando su propio criterio los embrollos son de lo verdadero.
¿Son posibles de escribir otros discursos? Ya Lacan habí­a expuesto el matema del discurso del capitalista. Su caracterí­stica no solo es que en el lugar del agente encontramos el $ y en el de la verdad el S1, permutando así­ los elementos de la primera fracción del discurso amo, sino que con ello cambian los vectores permitiendo una circularidad que los discursos no permiten, omitiendo de ese modo la castración. Por tanto ese discurso no hará Lazo Social y no será un verdadero discurso. Pero de todas maneras fue posible escribirlo.
Esta escritura, una de las que se han expuesto sobre el discurso del capitalista, muestra que siguiendo las flechas se podrí­a circular por los cuatro lugares, lo que no ocurre en los 4 discursos clásicos establecidos por Lacan.
Así­ se encerrarí­a al discurso sobre sí­ mismo en una lógica de renegación de la castración. Además de eliminar la flecha del nivel superior, por la cual el Amo establece su relación con el otro, el esclavo, hacia el cual el capitalista dirige la flecha desde la posición del significante amo bajo la barra, como verdad del semblante del agente del discurso capitalista que es el sujeto barrado.
Este discurso del capitalista no se escribe desde su anterior y no se ve cuál serí­a su reverso, pero posibilita pensar algunas cuestiones que tal vez sean de actualidad. Por caso, si hubiese una relación entre la circularidad en este discurso con la acelerada y caduca circulación de las “letosas” que Lacan expone como caracterí­stica de la producción capitalista. En ese caso lo que garabatea Lacan en el pizarrón aquel 8 de marzo (no me decido a llamarlo escritura porque no decido si fue solamente un error) implica un juego con los elementos, conservando el mismo agente que el discurso del analista.
Después de todo, si Lacan en su conferencia de Bruselas dijo que “nuestra práctica es una estafa”, creo que esa estafa es la oferta de sentido, que es de alguna manera el engaño amoroso que hace posible el inicio de un análisis. Análisis que deberá concluir en la caí­da de ese amor para que no quede solo en la dimensión de estafa.
Quizá esa orientación a la exploración de nuevas articulaciones podríamos atribuir a las palabras finales de Lacan en el último fragmento del Seminario 24:
“¿Cómo no hemos todaví­a forzado las cosas para hacer la prueba de lo que darí­a forjar un significante que serí­a distinto?”

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SicologiaSinP.com - Juan Carlos Mosca

Licenciado en Psicología, Universidad de Buenos Aires

Psicoanalista. Posee una vasta trayectoria docente universitaria. Autor de alrededor de 80 publicaciones en libros, diarios y revistas en papel y digitales en internet. Panelista, conferencista y coordinador de mesas Redondas. Miembro participante de la Biblioteca Sigmund Freud, de Porto Alegre (institución convocante de los Encuentros Lacanoamericanos de Psicoanálisis) [...]

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