Aprendiendo a acompañar sin controlar

1. Aprendiendo a acompañar sin controlar

Counseling

En el proceso de convertirme en counselor, hay una lección que sigue regresando a mí con una insistencia suave pero firme: acompañar no es controlar.

Hay momentos en sesión donde el silencio se vuelve denso. Donde la emoción está presente, pero todavía no encuentra palabras claras. En esos instantes, siento una tensión interna que me invita a intervenir rápido. A organizar el pensamiento del otro. A ofrecer estructura. A aliviar la incomodidad que a veces también yo siento.

Tal vez esa inclinación viene de mi historia. Crecí en un entorno donde ayudar significaba actuar. Donde el amor muchas veces se demostraba resolviendo. Donde la fortaleza se asociaba con tener respuestas. Como hombre y como latino, aprendí que sostener a otros implicaba dirección y seguridad.

Pero el espacio terapéutico me está enseñando algo distinto.

Estoy aprendiendo que cuando intento dirigir demasiado el proceso, incluso con buenas intenciones, puedo interrumpir algo esencial: la experiencia de descubrimiento personal. El crecimiento auténtico no ocurre cuando yo organizo la narrativa del cliente, sino cuando el cliente encuentra su propia voz dentro de ella.

Acompañar requiere una forma diferente de valentía. Requiere tolerar la pausa. Requiere confiar en que el silencio también está trabajando. Requiere aceptar que no soy el protagonista de la historia que se desarrolla frente a mí.

He comenzado a entender que mi presencia regulada, atenta y respetuosa tiene más impacto que cualquier intervención apresurada. Cuando el espacio se siente seguro, la persona comienza a explorar con mayor honestidad. Y cuando hay honestidad, hay posibilidad de transformación.

Cada sesión me recuerda que este trabajo no se trata de tener todas las respuestas. Se trata de crear las condiciones para que el otro pueda encontrarlas.

Y en ese proceso, yo también estoy creciendo.

Estoy aprendiendo humildad. Estoy aprendiendo paciencia. Estoy aprendiendo que acompañar también es un acto de fe — fe en el proceso, fe en la resiliencia humana, fe en que el cambio ocurre cuando se respeta el ritmo de cada persona.

A veces, lo más poderoso que puedo hacer no es intervenir más, sino sostener mejor.

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SicologiaSinP.com - Y. Barrios

Registered Mental Health Counselor, Licenciado en Psicología (Universidad de La Habana), MSc. Ciencias Sociales (Universidad de La Habana)

Dedicado a la investigación sobre las adicciones, aspectos sociales vinculados a la epilepsia y la representación social y a la influencia psicológica de las artes en los seres humanos. [...]