El pensamiento dicotómico, ¿ambivalencias culturales y psicológicas?

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Psicología

Podríamos definir a este tipo de pensamiento que nos permite ver el absoluto en un solo lado de la escala. Extremo blanco-negro, bueno-malo, frio o caliente y no permite puntos intermedios. Siempre los extremos nos hablarán de problemas en los procesamientos cognitivos de información. Evoluciona como una distorsión de la realidad o la generalización de una o varias variantes: “Todos los hombres son infieles”, “la única opción es comenzar todo desde cero”.

Si habláramos de colores, no habría matices, ya que irrealmente hacemos interpretaciones erróneas del mundo exterior, en términos psicológicos, no es normal categorizar a nuestro alrededor de forma absolutista. “La quiero a ella y sin ella ya no puedo vivir”.

Pero entonces ¿Estoy enfermo si pienso de esa forma? No en lo absoluto, es otra pregunta absolutista, irónicamente, para decir que nuestro medio nos brinda información de manera dicotómica y nuestro aprendizaje nos fue cediendo poca oportunidad para organizar la información recabada. Más bien, como distorsión, puede afectar a las personas propensas a la depresión, o que ya están padeciendo un cuadro depresivo, ya que las expectativas se disparan con lo que creen o esperan que debería ser.

Es una forma hostil de estandarizar nuestros pensamientos y anhelos, los damos por hecho, al grado de querer comportarnos según nuestro [delirante] absolutismo, cambiar de ideas u opiniones bruscamente, querer cometer imprudencias en el trabajo, círculo social y hasta renunciar a un empleo, el impulso generalizado por una ansiedad nos trastorna hasta el estado de ánimo.

Las distorsiones cognitivas no son en sí mismas patológicas. Todos distorsionamos de algún modo la información que recibimos, el problema surge cuando este sesgo en el procesamiento de la información se da en forma rígida y estereotipada generando disfuncionalidad en la persona. Combinando ciertas tendencias dicotómicas con un estilo de vida trastornada, como tratándose de la depresión, son polarizadas en vez de graduales, desde un inicio es bueno o es malo. “Estás conmigo o contra mí…”.

El pensamiento dicotómico lleva a las personas con tendencias suicidas al argumento-falso de que “solo hay una solución”, los problemas se ven de forma rígida y piensan” o me mato o esta angustia va a continuar, es mi única salida. El modo distorsionado de procesar la información que tienen los pacientes depresivos se evidencia en la denominada triada cognitiva: una visión negativa de sí mismo, del mundo y del futuro. Patológicamente, suelen basar su vida y discurso con argumentos donde en el ámbito verbal es frecuente que se manifieste con frases en donde las conclusiones, o los comentarios son rígidos y totalizantes. El excesivo uso de palabras como “siempre”, “nunca”, “todo”, “nada”, “jamás”.

Evolutivamente, nuestra forma cognitiva de procesar la información a través de la experiencia, siempre ha sido modificada como una forma de asegurar nuestra existencia. Piaget y Beck tomaron dichos principios para explicar esa evolución:

El “pensamiento primitivo” se caracteriza por ser:

  • Global y no dimensional.
  • Absolutista.
  • Invariable.
  • Irreversible.

El “pensamiento maduro” se caracteriza por ser:

  • Multidimensional.
  • Relativo.
  • Variable.
  • Reversible.

Desde luego que el pensamiento absolutista fue creado a partir de ideaciones irreales o forma en que experimentaban la realidad, todo lo contrario, a conceptualizar y analizar. La exageración es un elemento irremplazable en personas con pensamientos dicotómicos. “Te he dicho miles de veces que bajes la tapa del sanitario”.

¿Acaso no crecimos creyendo que en el amor “todo se da, todo se vale”? ¿Si no vas por todo, a qué vas? El amor (romántico) sobre todo se polariza en el idolatrar o el devaluar, el querer o el odiar, el antagonismo o el protagonismo. En un caso más insalubre, “podemos morir por el amor de nuestra vida”, “Si to no estás conmigo, ya no vale la pena vivir” (Romeo y Julieta). No tendría vida suficiente para las canciones clásicas, románticas y baladas, que conforman parte del absolutismo del ideal del “verdadero amor”.

Culturalmente escuchamos las misas o sermones, la religión ha hecho su parte desde cualquier tipo credo, bueno y malo, los creyentes y los herejes, Dios y Diablo, cielo e infierno, pecados y penitencias, santos y demonios, que nos muestra que las bifurcaciones entre dos pensamientos son absolutos y por lo tanto, debes elegir; perdición o salvación.

Pero ¿Qué clase de sabotaje es éste? Aprender a reconocer este tipo de pensamientos inclusive sin presentar trastornos, es el primer paso para hacer consciente lo inconsciente, visible lo invisible o tratable lo intratable. La tolerancia a la frustración e inclusive alguna de las distintas psicoterapias, nos pueden ayudar a darnos cuenta que el mundo es totalmente distinto a pesar de nuestras exigencias, pero que podemos conllevar un estilo de vida donde nuestro pensamiento cognitivo no sea absolutista y cuadrado para no mermar nuestras relaciones y capacidades laborales.

Fuentes:  Pensamiento dicotómico, Mente Óptima (2016). Pensamiento dicotómico, Javier Martín Camacho (2000). Polarización, DePsicologia (2012). Terapia Cognitiva de los Trastornos de la personalidad, Beck A. (1995).

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SicologiaSinP.com - Miguel F. López

Psicólogo dedicado al área de Recursos Humanos. Desempeña su labor en los ámbitos clínicos y educativos para cambiar la percepción de la labor del psicólogo en mi estado. Interesado en la terapia psicodinámica y corrientes similares. [...]

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