Salmo sin Música: Edna St. Vincent Millay

Frase Edna St Vincent Millay

Arte Y Mente

Salmo, concepto que procede del vocablo latino psalmus. El término se emplea para nombrar a una composición que se pronuncia o entona para alabar a una divinidad. Entonces, ¿pudiera existir la posibilidad de un Salmo sin música?

No me resigno a que los corazones que aman sean sepultados bajo el duro suelo,
Así es, y así será, porque así ha sido desde tiempo inmemorial:
A la oscuridad se van, los sabios los bondadosos.
Coronados con lirios y laureles se van: pero no me resigno.

De esta manera, Edna St. Vincent Millay (Febrero 22, 1892 – Octubre 19, 1950), inicia la diatriba en forma de poesía contra las leyes naturales que nos impone la vida cuando de muerte se trata. Ese estado de aceptar como irremediable una situación molesta o perjudicial como en este caso la muerte, y que por lo general se da como resultado de una larga lucha para evitarla o solucionarla, se le llama resignación y es justamente a no resignarse ante este tipo de hechos a lo que nos convoca la autora a través de sus versos.

La muerte nos llega a todos, de la misma manera que se nos da la vida. Los buenos siempre mueren o lo hacen primero que los no tan buenos, afirmación que ha ido de boca en boca a través del tiempo. Será cierto esto? hemos querido verlo como regla, como una especie de mecanismo de defensa que enmascara la verdad de la vida. El minuto siguiente es incierto y su letalidad le hace frente como menciona Silvio en alguna de sus canciones, a un Martin Luther King, a un Lennon o a mi abuelo. Hombres sabios y bondadosos que se lloran y lloramos. No te conformes dice Edna, no me resigno grita. Las flores de sus coronas no los libran de la oscuridad. Los recuerdos que evocan resultan la muestra más fehaciente para no someterse y tolerar la muerte.

Amantes y pensadores húndanse en la tierra.
Sean uno con el polvo sin vida e indiscriminado.
Un fragmento de lo que sentiste, de lo que conociste,
Una fórmula o una frase permanece, pero lo mejor se ha perdido.

Martha, abuela por antonomasia, de ti aprendí tanto. Después de una década de tu partida aun tengo presente tus refranes, tu amor a la vida, mas tus manos, tu risa, tu olor y tus ojos se me escapan mas allá de una fotografía. Génesis 3:19 En el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres y al polvo serás tornado. Una manera de no resignarse a perder a estos seres maravillosos que han habitado la tierra es mediante el proceso de duelo y una de sus etapas.

La negación no es más que el rechazo que se hace de manera consciente o inconsciente en torno a la realidad que se está viviendo. La negación actúa como un mecanismo de defensa que de alguna manera hace que el golpe o shock sea amortiguado y solamente dejemos entrar en nosotros el dolor que se esta preparado para soportar. El modo en que se expresa la no resignación es a través de una pregunta o afirmación clásica: por qué a mi? o esto no me puede estar pasando a mi.

En los siguientes versos da la impresión que la autora llega a la aceptación de la pérdida, como si decidiera hacer las pases con la misma para permitirse la oportunidad de vivir a pesar de la ausencia. Las rosas se alimentan de las bondades de la inteligencia y el resto de características positivas de esas almas nobles que nos son arrebatadas antes de tiempo. Pareciera como si por un instante le diera un sentido positivo y valedero a la muerte. Más todo se queda en pura alucinación, una falacia para los sentidos, un engaño. La inconformidad ante la privación de la presencia física de la persona querida se hace latente con mayor contundencia, para demostrarnos que no existe mayor tesoro que una mirada desbordante de amabilidad y luz. No hay mayor regocijo que la sinceridad y seguridad de unos ojos que lucen eternos.

Las respuestas rápidas y perspicaces, la mirada honesta, la risa, el amor,
Todo se ha ido. Se ha ido a nutrir los rosales. Elegante y rizada en su floración.
Fragante es la floración. Lo sé. Pero no estoy de acuerdo.
Más preciosa que todas las rosas del mundo era la luz de tus ojos.

Gracias Edna, tu solución de no negociar con la muerte es la mayor enseñanza que nos brindas para vivir con mayor plenitud. Tu paradigma se levanta como una barrera infranqueable ante los desmanes y sinsabores de la de muerte.

Hacia abajo, adentro de la oscuridad de la tumba
Delicadamente se van, los hermosos, los tiernos, los bondadosos;
Suavemente se van, los inteligentes, los ingeniosos, los valientes.
Lo se. Pero no estoy de acuerdo. Y no me resigno.

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