El superhombre de Nietzsche

El Superhombre de Nietzsche

Social

El discurso filosófico contemporáneo, se tornaría incuestionablemente revolucionario en cuanto a su manera de entender y explicar la realidad. Esta vez: bajo los marcos o patrones de la angustia existencial, que sabemos, constituye el punto de partida y ¿por qué no? el de llegada, con respecto a la obra de aquellos pensadores que se insertan dentro de este contexto.

Es un proceso renovador, filosóficamente hablando, que aún cuando las ideas que pertenecen a él no se enmarcan, para muchos, dentro de lo que conocemos hasta hoy como Filosofía; forman parte de una corriente o tendencia capaz de generar un pensamiento, a la luz de la actualidad, que si bien no se ha propuesto fundar grandes sistemas filosóficos a la manera de los que clásicamente reconocemos, ha alcanzado la internalidad emocional misma del sujeto, en busca de respuestas aún no resueltas, con respecto a disímiles problemas existencialmente humanos. Quizás por esto, no solo se agota su calificativo en “pensamiento”, sino que por demás no hemos temido en llamarle: “filosófico”.

Tal es el caso de Friedrich  Nietzsche , quien desde una nueva ética intenta desmitificar toda la tradición históricacultural, a partir de su transmutación de valores, que considera necesaria en tanto a la libertad y realización de los seres humanos. Esto en última instancia no representa otra cosa, que la reacción a una reproducción epocal, que él considera, si bien limpió con los fundamentos sacros, habría que analizar si estos no fueron el resultado de lo que creía bueno una clase social predominante. Es un problema entonces, donde su complejidad no se limita a los efectos de una ideologización determinada; sino a reconocer bajo qué circunstancias se encuentran y quienes han fundado, aquellos que entendemos como axiomas universales.

Para ello Nietzsche hace un nuevo tratamiento de la voluntad shopenhaueriana, que desde entonces también rondaba este tema. A diferencia de Kant; quien entendía que el sujeto era capaz de construir, en un primer orden: intuitivamente, los objetos de conocimiento; Schopenhauer dirá que es la propia existencia de los objetos, que a través de una suerte de voluntad forman el conocimiento de los individuos. Nietzsche, respecto a esto considerará: desculpabilizar la voluntad. Por tanto, a partir de Nietzsche la voluntad no podrá ser solo entendida como la expresión de nuestro lugar dentro de la universalidad, la misión que tenemos para con nuestra realidad; sino cómo dicha realidad incide en el deseo de esa voluntad, será éste el aporte nietzscheano al esquema de Schopenhauer.

En el intento de analizar qué ha pasado con la filosofía antes de llegar a este período, en necesario agregar que, visto desde la misma filosofía shopenhaueriana, compartían espacio dos especies de voluntades. Una que era la propia; la cual inevitablemente solo apuntaba al descontrol, la desmesura, lo prohibido, lo errado, lo egoísta; mientras existía otra, que sin ser nuestra quedaba perpetuada como verdad absoluta, como corrección, como salvación.

Empero, la sociedad marchaba sobre las ruedas de cánones, inspirados en una voluntad, que solo legitimaba a un sector preponderante, pero que a su vez no constituía la gran mayoría. Corrimos el riesgo entonces, de que aquel modelo de hombre que se intentaba legitimar, solo fuera un producto propio hecho de acorde a la imposición colectiva. Dicha mayoría, muy en parte, se conformaría en decir, desde luego: “hágase su voluntad y no la mía”.

Más tarde nos precede un proyecto ilustrado, que vendría a terminar de desmontar toda aquella sociedad, que aún arrastraba con los tabúes eclesiásticos, fundamentalmente.

Por tanto, debemos reconocer que la ética o la moralidad, se levantan sobre la base del egoísmo, sobre aquello que le ha parecido más correcto o menos doloroso a algunos. Fernando Savater nos diría en relación a esto:

“Si lo bueno es el desinterés, ¿por qué el prójimo se interesa tanto en que yo sea realmente desinteresado? No estaré sirviendo al interés ajeno -es decir, al vicio- al intentar cumplir con mi más alta y renunciativa virtud?”

Ello no niega el hecho de que este proceso sea necesario, pues de lo contrario no tuviéramos idea de cómo conducirnos en la vida. Se trata solo de tener en cuenta, creo yo, la manera en la que han surgido, y sentirse parte más bien, de la construcción de nuevos valores, aún cuando quizás algunos pudieran contradecir los antes expuestos. Es este el análisis que está tomando en consideración Nietzsche para expresar su deseo de un hombre nuevo, de un superhombre.

El superhombre de Nietzsche:

  • Tiene que ser capaz de sobreponerse a lo que está establecido, y dirigirse en torno a aquellos valores que tengan que ver con él.
  • Tiene, no que querer cambiar aquello que es bueno por malo, ni viceversa, sino saber criticar el origen de los valores que se le imponen.
  • Tiene que ser por tanto, un ser auténtico, que no valla por la vida reproduciendo en su accionar y pensamiento, aquello que no entienda o no comparta, aquello que no lo represente como ser genérico.

El nacimiento de la idea del superhombre nietzscheano, tiene que ver mucho también, obviamente, con su teoría nihilista; aquel que intente serlo, debe desapegarse de lo que dictan las distintas religiones, que no han hecho más que reprimir su creatividad, sus verdaderas potencialidades como ser raciocinio. Se trata de alguien que expulse a Dios de su interior y se ocupe en la formación de su súper hombría; que ningún vínculo guarda con divinizar o atribuirles a las personas aquellas dotes que antes pertenecían a Dios, sino mostrarse fuerte ante su coraje, su creatividad, su dignidad.

Para ello el superhombre nietzscheano tendrá que hacer extremo uso de la voluntad de poder, que ante todo representa poder de sí mismo, más que poder sobre otros. Ello está entrelazado con la necesidad de hacer de este hombre uno con autodeterminación, convencido de su valentía, poseedor de poder sobre sí y sobre los demás.

Ahora bien, cierto es que la dureza y la frialdad de su obra a la hora de construir el fundamento teórico de su modelo de hombre transformador, ha dado pie a que el discurso nazista utilice como escudo dichas características, en la defensa de su teoría racista. Tal es el caso de su postura anti igualitarista, al creer al superhombre, mejor, por lograr liberarse de aquellas normativas mal fundadas. Nietzsche no se encuentra a favor del igualitarismo, ni tal como lo planteaba o plantea el discurso cristiano de que todos somos iguales al ser hijos todos de Dios, ni hacia el que propone la sociedad emergente desde finales del siglo XIX. Por otro lado se encuentra el hecho, que Nietzsche insiste, por decirlo así, en la violencia para con la conformación y autenticación de este tipo de hombre, que para hacerse real tiene que imponerse violento sobre aquellos que son más débiles. El gusto por la combatividad, la fuerza, la crueldad; son características que insertadas deben de estar en la personalidad de esta figura.

De esta manera, el campo se torna aún más fértil para un acercamiento teórico con el nazismo, puesto que hicieron uso exactamente de dichas características, en el tratamiento con aquellos que consideraban inferiores; a ello unido la fuerte crítica nietzscheana al judaísmo y al cristianismo , así como su ensalce a la valentía de los pueblos germánicos.

Sin embargo, existen de cualquier manera, argumentos, que si quisiesen se pudiesen usar en la negación de este aparente vínculo, empezando por el odio que le profesaría el mismo Nietzsche a los alemanes, al punto de renunciar a su ciudadanía y hacerse suizo. Además, reconocer, que su idea de superhombre está influenciada por el platonismo y su idea acerca de la muerte de Dios, por lo que constituye una construcción filosófica, desvinculada de la historia del nazismo. Más bien, el hombre que propone Nietzsche, debe alejarse de los valores impuestos, lo cual considero constituye la piedra angular de su teoría; como es el caso de esta organización, que sabemos fomentaba la muerte y el desprecio entre las personas, cuando este abogaba por el culto a vivir libremente.

El superhombre de Nietzsche no deja guiarse por absolutos ni reglas universales, mucho menos por postulados de un grupo dominante. No existen para Nietzsche tales conceptos de humanidad, raza o nación. Finalmente, basta con aludir al concepto que poseía este del Estado, para asumir que son pocas las probabilidades de supuesta conexión. El estado será para Nietzsche, quizás la peor invención del ser humano; pues le somete, le resta autoridad, dirección y decisión en su vida:

“Allí donde el Estado acaba, comienza el hombre que no es superfluo; allí comienza la canción del necesario, la melodía única e insustituible. Allí donde el Estado acaba, ¡mirad allí, hermanos míos! ¿No veis el arcoiris y los puentes del superhombre?”

Podrá identificarse entonces, al superhombre, por su conducta moral, por su actuación diferente, puesto que no se restringirá a los valores que su sociedad le brinda, y por ende no seguirá a la mayoría. Este ideal de hombre reconoce los valores como creación suya y no de origen trascendente, luego tiene poder sobre la legitimación o la desmitificación de los mismos. Más allá de la creación propia de valores; los encausa a su personalidad, individualidad o exigencias. Quien quiera ser un superhombre tendrá que comenzar, por dejar de ser quien ha sido hasta ahora y convertirse en un tipo excepcional de persona.

El mismo Nietzsche, en varias ocasiones negó la posibilidad de que hubiera existido, alguien en calidad de superhombre. Sin embargo, consideró que “podrían servir como modelos: Sócrates, Jesucristo, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Shakespeare, Goethe, Julio César y Napoleón”.

El superhombre se reafirma, conclusivamente, sobre la vida y con ella, sobre el sufrimiento y el dolor que le impone la misma. No cree en destino alguno, sino aquel que él propiamente se ha forjado; no cree en sentido alguno de la vida, más que aquel que él propiamente ha sabido darle.

salvación

, , , , , , ,

Compártelo con tus amigos si te ha gustado

Artículos relacionados

SicologiaSinP.com - Allinson Guevara

Estudiante de Filosofía

Estudiante del último año de la carrera de Filosofía en la Universidad de La Habana. La línea de investigación refiere al análisis de problemas filosóficos que devienen del Marxismo a partir del escenario de la teoría comunicacional en su sentido general. [...]

Comparte tu opinión

Déjanos saber lo que piensas sobre este artículo.