Ser mamá… ¿Civilizada, Sana o Revolucionaria? 1era Parte

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Psicología

Cuando el editor de nuestro blog me pidió escribir algo acerca de la maternidad, acepté gustosa. Sé muy bien que por todos lados, proliferan artículos “enseñando” a las mujeres a ser madres, dándoles consejos acerca de lo que los niños necesitan o no necesitan. Sin embargo, el objetivo de este artículo, más que centrarnos en lo que necesitan los niños, se trata acerca de la maternidad en la vida de una persona como proyecto.

¿Cómo pensar el lugar de madre? ¿Qué es en realidad ser madre?

¿Quién no ha escuchado alguna vez hablar de las grandes madres sacrificadas en pos de la felicidad de sus hijos? ¿Quién no ha idealizado alguna vez a una figura materna diciendo que “da la vida por sus hijos”? ¿Quién no ha visto a una famosa vedette argentina que se exponía por todas partes con muy poca ropa justificándose “lo hago por mis hijos”? Las sociedades occidentales han sido especialistas en transformar la maternidad en un proyecto ligado al sacrificio y el control de las mujeres. Son todos emergentes de un proyecto histórico que aliena, que es patológico, insano.

Quiero ser clara: creo, como explicaré más adelante, que la maternidad puede ser ejercida como un proyecto de felicidad comunitaria. No estoy en contra de la maternidad, sino del lugar que nuestras sociedades con ideología europea o criolla (desde las publicidades a los manuales de escuela primaria) han puesto históricamente a las mujeres desde hace unos 200 años.

En ningún momento histórico y en ninguna sociedad las mujeres han estado más desprotegidas que con el proyecto de la propiedad privada. Antes de que existiera la propiedad privada, la gente se manejaba en grupos. Lejos estoy de aseverar que existían estados idílicos durante la edad media y en las sociedades precolombinas. Sin embargo en aquellos momentos el trabajar, educar a los hijos, y vivir en general se hacía de manera comunitaria. Con la emergencia del individualismo, empieza el proyecto de familia de Padre-madre-hijos. Anteriormente la gente compartía en tribus, en grupos grandes.

Este proyecto de familia “íntima” va a dejar a la mujer encerrada, explotada a tareas domésticas extenuantes y al cuidado de los niños. Precarizada, convertida en paria por no tener acceso a dinero propio.

Ahora bien, si bien el feminismo clásico apuntó a que la mujer dejara esta posición de sumisión, la apuesta a que salga a trabajar no hizo sino sumarle la obligación de trabajar afuera, a costa de tener que explotar a otras mujeres, de servicio doméstico muchas veces precarizadas al cuidado de los niños y el hogar. En Latinoamérica el 85% de las tareas de cuidado de personas son ejercidas por mujeres, precarizadas y mal pagadas en la mayoría de los casos.

Entonces, la mayor parte de las mujeres de hoy pasan largas horas fuera del hogar trabajando, para volver al hogar a seguir trabajando. Ya que los ideales masculinos, no han cambiado, o lo van haciendo de manera muy paulatina, y los hombres no sienten como una obligación limpiar la casa o hacerse cargo de los chicos. Ellos “ayudan a su mujer”, en las tareas del hogar.

Pese a que este modelo va cambiando de manera paulatina, actualmente vemos algunas regresiones al modelo anterior. La antropóloga Rita Segato menciona un fenómeno curioso: Los presidentes Trump, Macri y Temer, exhiben a sus esposas a modo de perro caniche u objeto decorativo al igual que en la década del 50 se lo hacía. Los valores de la derecha suelen tener que ver mucho con la explotación de la mujer en sus casas. Y forma parte del proyecto histórico de la derecha, la segregación de la mujer, expulsándola del espacio público y la escena política.

De la misma manera, la mayor parte de los artículos en revistas femeninas “para las mamás” tienen ese tinte, a ese proyecto civilizatorio de buscar a La Madre como ideal de pureza y bondad, ligado a la ternura y el cuidado de otros. Lo cierto es que todas las mujeres que son madres son primero mujeres y luego madres. Si bien creo que la maternidad puede ser ejercida de una manera muy feliz, mi propósito con esta serie de artículos es repensar ese lugar de ternura y afecto desde otro lugar que no sea un proyecto que nos encierre, nos aliene y nos oprima como el que impera en los medios masivos y la ideología de nuestros países en general.

Los invito a acompañarme en la próxima entrega…

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SicologiaSinP.com - Silvia Golubizky

Lic. en Psicóloga. Especializada en Género y Desarrollo

Columnista de paramujeres.com.ar, ejerce como Psicóloga Clínica de niños, adolescentes y adultos. Su área de trabajo es la clínica psicoanalítica. Recientemente obtuvo un diplomado en Género y Desarrollo. Ha dictado talleres, seminarios y conferencias en Tucumán, Buenos Aires y Santa Cruz, en Argentina. En el exterior Santiago de Chile, Washington y Miami. Desde su web difunde trabajos de psicoanálisis y comparte información sobre la violencia de género y la salud mental. [...]

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