La Felicidad, Bután y los cambios de paradigmas

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Psicología

“La felicidad nunca llegará a aquellos que no aprecian lo que ya tienen”

Filosofía budista

¿Sabías que en Bután existe un ministerio de la felicidad? Si, aunque te resulte difícil de creer, en ese pequeño país asiático están muy comprometidos con la felicidad de todos sus habitantes. El ministro encargado de tan gran y noble iniciativa se encarga de asegurar no solo el bienestar económico de la población sino que da especial prioridad a promover políticas que garanticen la felicidad de todos los ciudadanos. Para asegurarse de que todos sean felices se ha creado el índice de Felicidad Nacional Bruta (FNB) una medida holística que evalúa, mediante un cuestionario, la calidad de vida de las personas que allí habitan.

Jigme Singye Wangchuck el cuarto rey de este país budista, dijo en su ceremonia de coronación: “La felicidad interior bruta es mucho más importante que el producto interior bruto”. Este índice se basa en cuatro pilares que se cumplen a rajatabla, por un lado promueven un desarrollo socioeconómico sostenible e igualitario, protegen y promueven los valores culturales, dedican especial énfasis en conservar el medio ambiente y se esfuerzan por hacer un buen gobierno.

Para los habitantes de ese pequeño país y para sus dirigentes el desarrollo y la prosperidad medidos sólo como una acumulación de bienes materiales no sólo no aporta ningún tipo de felicidad sino que te aleja de ella.

A Dasho Karma Tshiteem, honorable ministro de la felicidad, le interesa sobre todo que sus compatriotas tengan vidas con sentido y tiene muy claro que eso no consigue acumulando posesiones, como se hace en el mundo occidental, sino favoreciendo el crecimiento y el desarrollo espiritual.

En la filosofía oriental la felicidad se considera un estado de paz y armonía interna, un sentimiento de bienestar que perdura en el tiempo y que aparece cuando silencias tu mente y escuchas el sonido de tu corazón, por ello, entre otras medidas, proponen dedicar bastante tiempo a la meditación.

En Occidente sin embargo el concepto felicidad se asocia erróneamente con el éxito profesional, con el cumplimiento de objetivos, con los logros, con los triunfos… La sociedad occidental en la que vivimos, gobernada por egos, premia todas aquellas actitudes y conductas que nos alejan de ella. En un mundo donde las apariencias son lo que importa se da prioridad al tener por encima del ser. Ya desde pequeños se nos instruye y se nos hace creer que uno cuanto más tiene, más vale. Por eso todo el mundo acumula cosas, títulos, amigos o amantes.

Las nuevas tecnologías junto con el auge de las redes sociales son para nuestro ego la combinación perfecta que le sirve de instrumento para mostrar al mundo todo lo adquirido, exhibiéndolo sin pudor como si de un trofeo se tratase. Esas personas no son conscientes de que en realidad lo que están mostrando indirectamente es todo lo que les falta; como bien dice el refrán “Dime de que presumes y te diré de lo que careces”. Definitivamente no podemos permitir que la felicidad se sustente en esos cimientos tan inestables y frágiles. La felicidad está en lo simple. Valoremos y disfrutemos conscientemente lo que nos da la vida, en el momento presente, sintiéndonos agradecidos y sin intentar retener o poseer nada porque nada nos pertenece, en eso consiste la esencia de la felicidad.

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SicologiaSinP.com - Mónica Tello

Lic. en Psicología

Maestra de Reiki Usui, instructora de yoga, técnico profesional en masaje ayúrveda. Me gusta especialmente la terapia vibracional y de sonido con cuencos tibetanos, los símbolos que curan el alma, el péndulo hebreo, la técnica metamórfica, el Eneagrama y las flores de Bach. [...]

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