Ya tendrá tiempo de pasar trabajo

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Ya tendrá tiempo de pasar trabajo

Psicología Clínica

-Ya tendrá tiempo de pasar trabajo- es una frase frecuentemente usada por madres y padres, fundamentando que a pesar de que el hijo(a) ya tiene más de seis años, aun le dan la comida, lo bañan, lo visten, lo calzan, lo peinan y no le plantean ningún deber que no sea, en el mejor de los casos, cumplir con lo establecido en la escuela. Desde el punto de vista psico-fisiológico ya existe la madurez requerida a esta edad, para que el niño pueda valerse por sí mismo en todos estos aspectos. De esta manera alcanza un nivel de autonomía e independencia que lo hace sentirse grande, por lo cual en su modo de comportarse se notará mayor madurez. Y esta madurez, es la que permitirá que en sus diferentes entornos de desarrollo el niño pueda ir dando respuesta a las exigencias siempre crecientes.

Son los propios adultos los que otras veces reclaman que el niño no es responsable, que es como si nada le importara, que ellos- los padres- tienen que estar pendientes de todas sus cosas. A veces la frustración los lleva a usar calificativos despectivos que lastiman la autoestima del hijo(a). Lo que está ocurriendo en estos casos es que falta el crecimiento psicológico, porque al niño se le ha impedido crecer. Un niño de diez años no puede asimilar los deberes escolares propios de su edad cronológica, si está siendo tratado como si tuviera cinco. Y aunque tenga buena capacidad intelectual, su fuerza de voluntad, su interés y responsabilidad, funcionan por debajo de lo requerido. Generalmente lo que suele ocurrir es que los padres –preocupados- continúan sobre-apoyándolo, llegando al punto de que parece que son ellos los que están cursando la escuela primaria.  

Con el paso a la secundaria la situación puede agravarse. Es un salto grande en cuanto a las exigencias de estudio y ya el propio sistema educativo no contempla el tutelaje excesivo de la familia, sino la supervisión del cumplimiento de las obligaciones establecidas. Entonces, este adolescente puede verse abocado al fracaso escolar. Y de cierta manera, pareciera que no logra enfocarse en nada, que reniega de todo lo que implique un esfuerzo. Ha llegado el tiempo de “pasar trabajo”, lo cual quiere decir “esforzarse” y sin embargo ÉL NO SABE HACERLO. Porque el único modo de aprender a esforzarse y de que el esfuerzo sea visto como algo natural por el niño, es que lo haga desde la edad temprana. Acordonarse los zapatos o abotonarse la camisa supone un esfuerzo extraordinario cuando un niño tiene tres o cuatro años, pero ellos muestran orgullosos sus logros de “niño grande” cuando los padres así se lo han hecho sentir. Ese será el camino inicial de un deseo y una voluntad de lograr algo en la vida, el camino de proveerse a sí mismo, el bienestar psicológico.

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SicologiaSinP.com - Roxanne Castellanos Cabrera

Licenciada en Psicología

Lic. en Psicología (2001) Máster en Psicología Clínica (2008) Doctora en Ciencias Psicológicas (2017) Profesora Titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana. Compiladora y autora de "Psicología. Selección de Textos", Editorial Félix Varela (2003), autora de "Los niños, la Escuela y otros temas. Sugerencias para padres y maestros", Editorial José Martí (2016). Investiga en temas de bienestar psicológico infantil. Directora del Centro de Orientación y Atención Psicológica (COAP) de la Facultad de Psicología, de la Universidad de La Habana. [...]