De la disonancia cognitiva al autoengaño

Frase Leon Festinger

Psicología Clínica

Seguramente alguna vez te has preguntado, si los anuncios de bebidas alcohólicas o cigarrillos, incluyen en sus spots leyendas como ¨el abuso en el consumo de este producto es nocivo para la salud¨

¿Por qué muchas personas los consumen sin ninguna consideración?

O tal vez te has preguntado ¿por qué algunas personas dicen tener ciertas creencias pero su conducta no encaja con ellas?

En el terreno de la psicología, existe una teoría propuesta por el Psicólogo Leon Festinger (1957), que trata de explicar la inconsistencia (disonancia) entre cogniciones (Conocimiento que la persona tiene sobre sí misma, sobre su conducta manifiesta o sobre su entorno. Son creencias que la persona experimenta como reales (no necesariamente lo son), y que pueden referirse a una realidad física, psicológica o social).

Esta teoría mejor conocida como Teoría de la Disonancia Cognitiva, explica cómo las personas intentan mantener una consistencia interna entre sus creencias, actitudes y comportamientos.

Cuando existe falta de armonía entre estas, los individuos experimentan incomodidad, tensión o ansiedad, este displacer puede conducir a cambiar la conducta, defender sus ideas o actitudes, con el fin de reducir el malestar. La persona se ve motivada para esforzarse en generar ideas o creencias nuevas para reducir la tensión y lograr que el conjunto de ideas o actitudes encajen entre sí, logrando una coherencia interna. Algunas de estas veces el sujeto llega a creer de manera fehaciente en estas ideas generadas cayendo en el autoengaño.

Leon Festinger, junto a su colega James Merrill Carlsmith, realizaron un estudio que demostró que la mente de los mentirosos resuelve la disonancia cognitiva “aceptando la mentira como una verdad”.

En el experimento le pedían a un conjunto de sujetos, divididos en tres grupos, que realizaran una tarea que evaluaron como muy aburrida. Posteriormente, se le pidió a los sujetos que mintieran, tenían que decirle a un nuevo grupo que iba a realizar la tarea, que ésta había sido divertida. Al grupo 1 se le dejó marchar sin decir nada al nuevo grupo, al grupo 2 se le pagó 1 dólar antes de mentir y al grupo 3 se le pagó 20 dólares.

Una semana más tarde, Festinger llamó a los sujetos del estudio para preguntarles qué les había parecido la tarea. El grupo 1 y 3 respondió que la tarea había sido aburrida, mientras que el grupo 2 respondió que le había parecido divertida. ¿Por qué los miembros del grupo que habían recibido solamente 1 dólar afirmaban que la tarea había sido divertida?

Los investigadores concluyeron que la gente experimenta una disonancia entre las cogniciones en conflicto. Al recibir sólo 1 dólar, los estudiantes se vieron obligados cambiar su pensamiento, se convencen a sí mismos, porque no tenían otra justificación.

Los que habían recibido 20 dólares, sin embargo, tenían una justificación externa para su comportamiento, y por tanto experimentaron menos disonancia.

Si no hay ninguna causa externa que justifique el comportamiento, es más fácil cambiar de creencias o actitudes, tendemos a cambiar de opinión para racionalizar nuestras acciones.

Todos los individuos luchan por lograr una consistencia de creencias, opiniones y actitudes, recurriendo muchas veces a la racionalización. El comportamiento realizado no se puede afectar, por tanto el sujeto buscará justificar su comportamiento. Pongamos como ejemplo un diabético, sabe que debe mantener una dieta especial y llevar tratamiento, sin embargo, consume alimentos con grandes cantidades de azúcar, buscará racionalizar su comportamiento bajo los posibles argumentos ¨si tomo el medicamento contrarresto el efecto de lo que consumo, no es tan malo si no consumo diario, la vida se hizo para disfrutarla, todos moriremos, de nada sirve cuidarse, mi tía consume más que yo y no le afecta¨.

No siempre se puede racionalizar una inconsistencia, entonces esta permanece causando una incomodidad, cuando la disonancia está presente, además de que el individuo intenta reducirla, evitará situaciones e información que pudieran aumentarla. En muchos casos para detectar a un mentiroso se ejerce suficiente presión para aumentar su disonancia cognitiva, así se podrán observar gestos, tono de voz o actitudes que denoten incomodidad.

Situaciones que suponen la existencia de una disonancia cognoscitiva

  • Después de haber tomado una decisión; La decisión entre 2 alternativas igualmente atractivas, genera conflicto. La persona maneja los aspectos positivos de la alternativa rechazada y los negativos de la alternativa elegida.
  • Después de haberse intentado tener un comportamiento contrario a una creencia, con el fin de obtener un premio o evitar un castigo, si esto se consigue, habrá una disonancia entre el comportamiento y la creencia personal.
  • La exposición accidental o forzosa a nueva información.

El grado de disonancia que se experimente depende de:

  • La importancia de los elementos cognitivos para la persona.
  • La proporción de elementos cognitivos disonantes en relación con los consonantes (consistentes): Si hay más elementos consonantes entonces la disonancia será pequeña, en caso contrario esta será más grande. Al igual que el hambre lleva a una acción para evitarla, la disonancia motiva a un impulso para reducirla bajo las siguientes formas posibles:
    • Cambiar uno de los elementos de forma que sean más coherentes entre sí retractarse de la conducta o modificar sus creencias o actitudes.
    • Cambiar la importancia de los elementos, considerar que son más importantes aquellas creencias que apoyan la conducta elegida.
    • Añadir nuevos elementos cognitivos consonantes con su conducta.
    • Reducir la inquietud recurriendo a tranquilizantes.

Existen infinidad de temas donde se observe la disonancia cognitiva, tal es el caso del político que cree en los valores pero ha tenido que actuar de manera deshonesta, el adolescente que desobedece sabiendo que le traerá consecuencias, el empleado que miente para tener más ganancias, el fumador que sabe los riesgos y aun así lo hace. Entre otros muchos casos, hasta los propios, cuando te cuestionas si tomaste la mejor decisión, si hiciste lo correcto, si debiste actuar de tal forma.
Aunque constantemente existan disonancias que permitan al sujeto justificarse ante si (o caer en el autoengaño), estos ¨motivos¨ o justificaciones no siempre serán aceptadas socialmente, por ejemplo aquellos actos que transgredan las leyes, la ética o la moral.

ñadir nuevos elementos cognitivos consonantes con su conducta.

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Licenciada en Psicología. Orientada al trabajo con jóvenes y adolescentes. Apoyo al área de Recursos Humanos y Calidad de Vida dentro de las Organizaciones. Voluntaria en programas sociales. [...]

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