Dra. Zoila Aurora Cao Sarmiento: pilar de la educación y la psicología cubanas

Dra. Zoila Aurora Cao Sarmiento - Pilar de la psicología cubana

Nombres de la Psicología

Es difícil hablar de algo que, por
su esencia, es sólo parcialmente
comunicable, como los afectos.
André Green.

Llega un momento en la vida en el que es necesario saldar deudas de gratitud, por mas de dos décadas he tenido pendiente esa deuda con la que fuera mi compañera de vida: la Dra. Zoila A. Cao. El objetivo de esta letras es resaltar el significado y trascendencia de la obra educacional desarrollada durante cuatro décadas por quien compartiera conmigo alegrías y tristezas, triunfos y reveses, penas y glorias –como le confesara en Gonzalo Roig a la señora Zoila Salomón, su última y más amada compañera- “(…) cuando la mente llega a sincronizarse entre dos seres que se estimen, quieran o deseen, queda realizado, de inmediato, el coito más feliz y más perfecto que pueda dar la naturaleza”.

La multifacética personalidad de la Dra. Cao Sarmiento, pedagoga y psicóloga, no se ajustaba a ningún patrón conceptual o imagen preconcebida, puesto que su exquisita sensibilidad y riqueza interior eran indescriptibles con palabras. Me atrevería a caracterizarla como una mujer dulce, delicada, humanitaria, excelente comunicadora, comprensiva y al mismo tiempo firme y exigente, tanto en el desempeño de la función docente-educativa, como en el estricto cumplimiento del entonces vigente Código de Ética Profesional; principio rector que orientara su fecunda labor pedagógica en el campo de la psicología y le permitiera formar y educar en el amor a la Patria y a la Humanidad, a niños, adolescentes y jóvenes, que con el andar del tiempo se convertirían en profesionales de las más variadas ramas de la ciencia, la técnica, las letras y las bellas artes. Mi memoria registra dos nombres: el Dr. Manuel Calviño Valdés-Fauly, profesor titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana y conductor del programa televisivo Vale la pena, quien fuera uno de sus alumnos predilectos y el Dr. Ricardo Cabarga Cruz (fallecido), Profesor y Decano de la Facultad de Educación, y luego, Rector de la borinqueña Universidad de Río Piedras, quien fuera su discípulo en la Universidad Masónica José Martí.

Los antecedentes del pensamiento pedagógico y psicológico de la Doctora, así como su marcada inclinación al uso del método científico como herramienta de trabajo docente-educativo, habría que buscarlos en las aulas de la Escuela Normal para Maestros de La Habana, y posteriormente, en la Facultad de Educación de la Universidad de La Habana; recinto académico donde recibiera la influencia decisiva de las profesoras Aurora García Herrera, la primera rorscharchista cubana, y Piedad Maza Artola, quienes supieron despertar en la joven maestra el interés por la ciencia psicológica, y concretamente, por la Psicología del Adolescente; disciplina por la que sentía una gran predilección y a la que dedicara su tesis doctoral El Adolescente y la Salud, en la que pesquisa –desde una óptica teórico-práctica- las bases del equilibrio físico, psicológico, social y espiritual del adolescente cubano. Y con apoyo en ese esquema metodológico, hace planteamientos de diversa índole, que resultaban –en mi opinión- atrevidos para esa época sociohistórica (1951)

Su pensamiento pedagógico y psicológico se caracteriza por la creatividad y el dinamismo, sobre sólidas bases académicas, ético-humanistas y empíricas; saber-hacer que se consolida y perfecciona con la praxis docente-educativa en la cátedra de Psicología del Adolescente de la Universidad Masónica “José Martí”; contexto en el que no sólo menciona los aportes de autores clásicos, sino también crea un verdadero laboratorio de investigación y experimentación, en que los alumnos –por su participación activa en el proceso de enseñanza-aprendizaje- desempeñan un papel protagónico.

De acuerdo con la destacada pedagoga y psicóloga, la personalidad no es más que la “(…) integración dinámica y funcional de todos y cada uno de los factores biológicos, psicológicos, sociales y espirituales sobre los cuales descansa la dimensión esencialmente humana del homo sapiens”. Por lo tanto, educar es –según ella- “acariciar el intelecto y el espíritu del hombre, y a la vez aguijonearlo con infinidad de interrogantes, que el alumno deberá contestar a través de toda su vida”. Y desde otra perspectiva, “desarrollar (en el niño y en el joven) la iniciativa, la espontaneidad y el pensamiento lógico-racional, así como un conjunto de valores éticos, patrióticos, humanos y espirituales, si es que –como educadores- queremos influir positivamente en el proceso de formación y consolidación de la personalidad de hombres y mujeres integrales e integrados a la sociedad en que viven, aman y crean”.

En la última conversación que sobre Psicología y Educación sostuviera con la Dra. Cao Sarmiento, me confesó –entre otras muchas cosas sublimes- que el “secreto” para ser un buen maestro era muy sencillo: “sólo hay que percibir a nuestros alumnos como si fueran nuestros hijos y formarlos en el buen saber y en el bien hacer, porque sólo cuando seamos capaces de percibirlos como si fueran nuestros hijos y de formarlos en el buen saber y en el bien hacer, nuestro corazón experimentará alegría y paz en abundancia, entonces seremos dignos herederos del hermoso legado pedagógico de Varela, Luz Caballero y Martí”.

Su labor pedagógica se alternaba como profesora de Psicología del Adolescente en la Universidad Masónica “José Martí” con el ejercicio de la docencia, cuya práctica comenzó el 30 de octubre de 1935 siendo maestra de enseñanza primaria en escuelas rurales y urbanas pertenecientes a los distritos escolares de Fomento (antigua provincia de Las Villas) y La Habana. Luego de la nacionalización de ese centro de educación superior privado, obtuvo por concurso-oposición la cátedra de Ciencias Sociales en la enseñanza secundaria básica.

En 1965 y 1967, su prolífica labor fue enaltecida cuando se le otorgó el Diploma de Reconocimiento por el esfuerzo desplegado como impulsora de la Educación Socialista y formadora de la juventud cubana. Por otra parte, jamás relegó a un segundo plano la superación profesional: asistió a varios postgrados impartidos en la Asociación Educacional de Cuba, la Sociedad Cubana de Psicología, el Colegio de Maestros Normales y Equiparados y el Colegio de Pedagogos de La Habana (sociedades de las cuales fuera miembro activo hasta su extinción en los primeros años de la década de los sesenta del finado siglo XX), así como en la Universidad de La Habana, en el Ministerio de Educación, en la Asociación Cubana de Naciones Unidas (ACNU) y en el Instituto Superior de Educación (ISE). Después de una intensa vida profesional, a la que se consagró en cuerpo, mente y alma, la infatigable educadora y psicóloga insular se acogió a la jubilación a principios de la década de los 70 del extinto siglo XX.

La Dra. Zoila A. Cao Sarmiento, maravilloso regalo de luz que la vida puso en mi camino para que iluminara tanto mis días claros como mis noches oscuras y me hiciera crecer desde todo punto de vista, fue a encontrarse —hace más de tres décadas— con el Espíritu Universal, leitmotiv en la obra poético-literaria y periodística del fundador del periódico Patria.

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SicologiaSinP.com - Jesús Dueñas

Doctor en Pedagogía

Maestro Normalista y Doctor en Pedagogía. Profesor de Metodología de la Investigación. Dedicado a la docencia médica de pre y posgrado, así como a la enseñanza del Psicodiagnóstico Rorschach y a la investigación clínica con apoyo en los hallazgos de ese método de investigación de la personalidad, científica y artísticamente diseñado por el genial psiquiatra suizo Hermann Rorschach. Es Socio Honorario de la Scuola Romana Rorschach y miembro fundador de la Sociedad Cubana de Rorschach, miembro de la Asociación Internacional de Psicogeriatría, con sede en Illionis, Estados Unidos, miembro ttitular de la Sociedad Cubana de Psicología de la Salud y numerario de la Sociedad Cubana de Psicología y de la Asociación de Pedagogos de Cuba. Dedicado a la crítica artístico-literaria y el periodismo cultural en varios medios nacionales de prensa. Es miembro del Consejo Internacional de la Danza (CID-UNESCO), de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y de la Comisión de Prensa de la Asociación Cubana de Naciones Unidas. Autor de los libros "La danza vista por un psicólogo" y "La danza vista por un crítico teatral". [...]

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