¡Ser lo que Se Elige Ser!

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Historias

Hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ti, de que te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige, pues, la vida, para que vivan tú y tus descendientes.
Hace más de 6 años hablé sobre este punto crucial en manera continua en la vida de cada uno de nosotros… el punto es que la vida es la consecuencia continua de decisiones, hasta imperceptibles. Cuantas veces por no tomar un colectivo o salir más tarde hemos salvado nuestras vidas y evitado cosas desastrosas, y cuantas por una mala decisión hemos tenido consecuencias que han sido catastróficas. En Argentina podemos verlo en un auto cruzando una vía con barrera baja, un semáforo en rojo, un tren con malos cuidados, etc. hechos que sensibilizan el corazón social de la población.
O a su vez su visión positiva de la lectura. Recordar al Dr. Carrillo[1] y sus decisiones de influencia en miles que siguen siendo de trascendencia, decidir el voto femenino, la asignación universal para los más pequeños, o la jubilación para los mayores, cuantas consecuencias en las decisiones del accionar de las personas que cambiaron la vida de miles, estrenar trenes nuevos con un candidato aun en boga o comprar trenes arruinados a España y llenarse de dinero sus bolsillos en forma egoísta… ¿Recuerdan?, libros escritos sobre estos temas en nuestra Argentina, que se replican a lo largo de nuestra América Latina.
Otra versión parafraseada de este texto es que somos lo que decidimos ser y a su vez lo que decidimos ser cada día hacen lo que somos.
Lo cierto es que el texto nos confronta no con la realidad de los demás y sus decisiones, sino con nosotros mismo y la elección de nuestro camino de vida, de nuestro conjunto de decisiones acertadas y erradas, que nos marcan o cambian el rumbo en forma continua, qué elegir ser, hacia dónde ir, qué camino tomar cuando hay una, o varias bifurcaciones en la carretera.
Cuando hablé sobre esto, hace tantos años atrás, hice resaltar también, que tenemos la opción de elegir el camino de vivir, para nuestro bien y el de nuestros seres queridos, y habla puntualmente de nuestra descendencia, nuestros hijos, creo que si pensamos en esto tocamos un punto coyuntural de nuestras vidas, podemos negarnos al bien propio, pero quien negaría el bien a uno de sus hijos.
Otra certeza es que no estamos obligados a decidir eligir a derecha o a izquierda, o hasta inclusive abstenernos de elegir alguna postura, nadie nos dice cual es el camino que hay que elegir, si nos dicen (el texto arriba escrito), que elijamos la vida, para poder vivir, en primer lugar nosotros. Vida que se muestra a veces tortuosa y caprichosa,  elecciones de nuestras vidas que parecerían hasta no ser concientes, y nos perdemos el poder recibir dicha de este camino corto, y rápido que se nos cruza delante, como la imagen del tren que pasa y nos va dejando atrás y va dando lugar a los que vienen tras nosotros.

[1] Ramón Carrillo (Santiago del Estero, 7 de marzo de 1906 – Belem do Pará, 20 de diciembre de 1956) neurocirujano, neurobiólogo y médico sanitarista de Argentina, que alcanzó la capacidad político-administrativa de ministro de esa nación. Integró la tradición científica conocida como escuela neurobiológica argentino-germana y produjo asimismo trabajos de antropología filosófica, dejando esbozada una “Teoría general del hombre”.

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