Charles Bukowski y la quimera de la muerte en su poema Todo

charles-bukowski-todo

Arte Y Mente

La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.

 Antonio Machado

La muerte se interpone como el muro infranqueable que aun el hombre no logra derribar. Mantenerla lejos resulta una quimera y el hecho de admitirla se convierte en impensable, puesto que autorepresentarse sin vida se vuelve una de las mayores frustraciones humanas. Muchos creen que la posibilidad de un contacto con la muerte brinda la oportunidad de reconectarse con el deseo de un modo inédito. La inteligencia emocional de las personas influye a la hora de comprender este acontecimiento inaplazable que mientras más inteligentemente logren abordarlo en el transcurso que llega, su vida será más plena.

Sócrates lo dijo: el verdadero filósofo siempre está preocupado por la muerte y el morir. Haciendo una analogía justa podríamos decir lo mismo pero con el escritor y poeta que fue Charles Bukowski. Su preocupación por la muerte y los muertos la expresa de manera explícita en su poema Todo. El mismo sobrepasa las fronteras de muerte y muertos para llevarnos por un camino tan escabroso como el anterior, sentido de vida, objetivos, metas, etc…

Muerte como liberación de penas, dolores, angustias. Autonomía ante las miserias de vida cotidiana que nos apremian en lo humano. Forma de redención, de encuentro con el verdadero yo y la fuerza interior que saca la esencia de bueno que tiene el Hombre. Un poema que trata sobre la realidad del vivo y especula sobre la vida de los muertos. Así nos iniciamos en el Todo de Bukowski:

Los muertos no necesitan aspirina
ni pena.
Supongo

Pero tal vez necesiten lluvia
No zapatos, 
pero un lugar donde caminar.

No cigarros,
nos dicen,
pero un lugar para arder.

Una transición hacia un estado superior de existencia según la libre interpretación que nos propone el autor en cada una de sus obras de manera general y los versos que analizamos de modo particular. La muerte como vehículo para la recuperación de placeres y sensaciones casi olvidadas en la modernidad y el quehacer diario. El poeta mexicano Octavio Paz con una frase enriquecedora nos orienta para tomar posiciones y determinaciones: Así, frente a la muerte hay dos actitudes: una, hacia adelante, que la concibe como creación; otra, de regreso, que se expresa como fascinación ante la nada o como nostalgia del limbo. Una civilización que niega a la muerte, acaba por negar la vida. Bukowski nos manifiesta un estado de conciencia superior alejado de la enajenación consumista y falta de amor por lo sencillo y lo original.

Charles Bukowski se muestra divorciado de la realidad que lo circunda, renegado social que no encuentra asilo ni en la tierra de los vivos ni en la de los muertos. El clímax del poema llega cuando comienza a hablar de las verdaderas necesidades humanas. Necesidades vistas como el impulso primario del comportamiento (de la acción) que al mismo tiempo van a constituir un prisma mediante el cual el sujeto ve al mundo. Necesidades psicológicas que proporcionan la motivación que sustenta la iniciativa y el aprendizaje. Las mismas les brindan a las personas la motivación natural para aprender, crecer y desarrollarse transformándolas en autónomas y competentes. El no conocimiento de ellas, la desconexión y falta de acoplamiento entre querer, desear, lograr objetivos y satisfacer lo expresa de manera muy acertada:

En realidad, quizás necesitan

todo lo que nosotros

necesitamos

Y nosotros necesitamos tanto.
Si tan sólo supiéramos qué.

Tal vez sea todo. 

Y probablemente moriremos 
tratando de obtenerlo. 
 moriremos
porque no lo obtenemos.

Memorias del Subsuelo es un excelente libro donde también se hace referencia a la muerte. Dostoyevski  con su acostumbrado sentido psicológico en las obras expresa al igual que Bukowski su preocupación por cómo el hombre/mujer comprende que debe lograr sus objetivos:

Es posible que el objetivo de la vida del hombre sobre la tierra consista precisamente en esforzarse en forma constante por alcanzar una meta. Es decir que el objetivo mismo es la vida misma y no la meta, que por supuesto no debe consistir en dos más dos son cuatro. Y dos veces dos, damas y caballeros, no es ya la vida sino el comienzo de la muerte.

Encontrarle un propósito a nuestras vidas es una manera de cortarle el paso al miedo a la muerte. Muerte que no es solo física, se expresa en cualquier circunstancia y las del tipo muerte en vida son las peores. El sentido de la muerte se halla en relación directa con la vida misma, al comprender estas palabras nos podemos dar cuenta de que la vida no es más que un pequeño periodo de nuestra existencia. Caminante no hay camino, se hace camino al andar, sentencia Antonio Machado. Tres mentes maravillosas que convergen en el mismo punto de referencia: la vida como objetivo y meta.

*Poema completo

Todo

Los muertos no necesitan
aspirina o
tristeza
supongo.

pero quizás necesitan
lluvia.
zapatos no
pero un lugar donde
caminar.

cigarrillos no,
nos dicen,
pero un lugar donde
arder.

O nos dicen:
Espacio y un lugar para
volar,
da
igual.

los muertos no me
necesitan.

ni los
vivos.

pero quizás los muertos se necesitan
unos a
otros.

En realidad, quizás necesitan
todo lo que nosotros
necesitamos

y
necesitamos tanto
Si solo supiéramos
que
es.

probablemente
es
todo

y probablemente
todos nosotros moriremos
tratando de
conseguirlo

o moriremos

porque no
lo
conseguimos.

Espero que
cuando yo esté muerto
comprendas

que conseguí
tanto
como
pude.

, , , , ,

Compártelo con tus amigos si te ha gustado

SicologiaSinP.com - Y. Barrios Hernández

Psicólogo Clínico, Licenciado en Psicología, MSc. Ciencias Sociales

Dedicado a la investigación sobre las adicciones, aspectos sociales vinculados a la epilepsia y la representación social y a la influencia psicológica de las artes en los seres humanos. [...]

Artículos relacionados

Comparte tu opinión

No hay comentarios aún. Embúllate, sé el primero en iniciar el debate.

Déjanos saber lo que piensas sobre este artículo.