Mensajes contraproducentes en las adicciones

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Adicciones

Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo.

Algunos errores que podemos intentar desmontar

¿Qué mensajes debemos transmitir? Ya hemos visto en la historia de las drogas que no siempre hemos estado a la altura de los acontecimientos y que de algún modo hemos tenido que cambiar nuestro discurso. Decíamos que el LSD[1] era bueno, que la cocaína traía felicidad y que la adicción era un problema de la voluntad. Analicemos algunos de los mensajes que no son del todo exactos y que inconscientemente parecen hacer apología de esta enfermedad.

Analiza esta enfermedad y su comportamiento

Depende del estado en el que te encuentres. (Uso, abuso o dependencia). Las personas que consumen ocasionalmente lo tendrán más fácil, mientras que las que presentan un abuso o dependencia lo pueden tener francamente difícil. Lo verdaderamente arriesgado es que el consumo se haya convertido en un hábito o en un instrumento para alcanzar un fin determinado. Por ejemplo: “cada vez que salgo de marcha, me tengo que poner, porque si no, no me lo paso igual de bien”. El peligro de los hábitos es que sientan las bases de la dependencia psicológica. Es muy difícil y los índices de superación verdadera no son muy elevados lo cual lo demuestra, pero es posible porque el cerebro se reorganiza y recupera, al igual que sus células, algo que no se creía anteriormente. Un diseño esperanzador de lucha y por el que vale la pena apostar.

En una enfermedad en desarrollo

Algunos científicos han hallado alteraciones en las regiones cerebrales responsables de la voluntad y el autocontrol de las personas con un historial de adicción. Es difícil saber si estas alteraciones eran previas o posteriores a la o las adicciones. Al margen de estas investigaciones, no hay que olvidar que es frecuente que las adicciones coexistan, es decir, ocurran simultáneamente, con otros trastornos, convirtiendo la solución a este problema en algo bastante más complejo que la fuerza de voluntad. Es lo que se denominan “patologías duales”. Lo que sí es claro, es que tiene que existir un deseo, una motivación para abandonar el consumo, esto es imprescindible para que el tratamiento de la adicción sea exitoso. Lo que ocurre es que ese deseo está producido por los resultados negativos de la adicción, por las consecuencias, por hacer daño a los demás porque he perdido dinero, salud, la policía me ha detenido, el miedo, la desesperación del después del consumo y no del antes. Pero toda esa motivación es falsa y no superará los primeros meses de abstinencia. Se trata de recuperar el desajuste cerebral y buscar después y nunca antes una razón interiorizada y emocionalmente verdadera. Querer no es poder porque:

  • Fisiológicamente. Hay un cambio en el sistema límbico de gratificación y eso es involuntario. Se ha producido por acondicionamiento.
  • Moralmente. Nadie quiere hacerse el daño que producen estos episodios y menos destruir la vida de las personas que ama.
  • Los neurotransmisores. Han perdido fuerza en la señal en los receptores dopaminérgicos. Es una señal débil ahora, como un “Wi-fi” sin cobertura.
  • La homeostásis. El termostato del organismo ha quedado afectado.

No te dejes engañar. Busca información adecuada

En primer lugar, a no a todo el mundo le sienta de la misma manera una droga determinada, dándose casos en los que algunas personas experimentan sensaciones de malestar al probarla. Es el caso del cigarrillo que a casi todo el mundo no le suele gustar al principio e incluso se marean o tosen con cierta aversión o rechazo. A una persona nerviosa le pueden sentar mal las drogas estimulantes como la cocaína o las anfetaminas, ya que incrementan el estado de ansiedad base de la persona. De igual forma, es sobradamente conocido el “mal viaje” que sufren otros con drogas alucinógenas como el LSD o las setas, o las personas que se entristecen o adormecen con el alcohol, ya que como mencionábamos antes, los efectos de la droga en cuestión tienen que ver con: las propiedades de la droga, las características personales y el contexto o circunstancias en las que se consume.

He cambiado, controlado la enfermedad pero no me dan trabajo porque dicen que estoy en riesgo y es peligroso… Arruiné parte de mi vida y ahora no encuentro la respuesta solidaria ni comprensiva de este drama que espero no le ocurra a nadie, si supieran lo que significa esto…y lo difícil que resulta salir adelante, lo valorarían más… Paciente, 44 años

¿Por qué eliminar mensajes contraproducentes?

  • Porque la información sobre las adicciones ha cambiado y necesitamos que sea verdadera, temprana y emocional.
  • Porque es bueno no dejar un momento de esperanza para el consumo o la justificación.
  • Porque es bueno saber que estamos en lo cierto y no perdidos en la nebulosa de los acontecimientos.
  • Porque no hay voluntad de consumir en esta enfermedad en desarrollo cuando se ha producido una adicción.

Es importante recordar que los pacientes adictos no pueden controlarse y es probable que continúen a pesar del daño que les causa a ellos y sus seres queridos. Generalmente estas personas niegan que tienen un problema y se muestran reacias a buscar tratamiento. ¿Les ayudaremos?

 

[1] LSD: Dietilamida de ácido lisérgico, también llamada lisérgida y comúnmente conocida como ácido, es una droga psicodélica semi-sintética que se obtiene de la ergolina y de la familia de las triptaminas y que produce efectos psicológicos. Sus efectos pueden incluir alucinaciones con ojos abiertos y cerrados, sinestesia, percepción distorsionada del tiempo y disolución del ego, la alteración de la percepción, la conciencia y los sentimientos, además de sentir o visualizar sensaciones o imágenes que al consumidor le pueden parecer reales pero que no lo son.

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SicologiaSinP.com - Diego Calvo

Licenciado en Teología con grado homologado

Máster en Teología homologado. Intervencionista en adicciones. Escritor y conferenciante y Consejero en adicciones [...]

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