¿Cómo se desarrolla la escena clínica en el dispositivo grupal con pacientes adictos?

Como se desarrolla la clinica en grupos de pacientes adictos

Adicciones, Psicoanálisis

Un joven que se incorpora por primera vez al dispositivo grupal con todo el aspecto de ser consumidor de paco y respondiendo a una demanda familiar; refiere que consume paco desde que se levanta hasta que se acuesta…todo el día…todos los días.  Pero en un momento me pide alguna medicación ya que, según refiere, se despierta todas las noches entre las dos y las tres de la madrugada y no puede volver a dormirse.

Otro paciente se precipita a decir: “es que todos soñamos que consumimos…”

Sabido es que nuestros pacientes toxicómanos – y cuanto más abismados se encuentran en el goce del consumo, peor-; sueñan permanentemente con consumo. Sin embargo, estos “sueños” no parecen cumplir la función que Freud le atribuyó tempranamente al sueño como guardián del dormir. Tampoco se asemejan al sueño de angustia que introduce una hiancia entre sueño y despertar. El sueño con consumo tiene una forma de presentación más cercana a la pesadilla en tanto es una especie de continium entre la vigilia y el dormir; no hay descanso, no hay corte, el sueño con consumo es una copia de lo experimentado durante la vida diurna. Nada enigmático para descifrar y/o interpretar. Es eso que hay y nada más.

Descubrí una referencia de Lacan en el Seminario de la Angustia que iluminaba esta evidencia clínica. Allí dice: “…la pesadilla es experimentada hablando con propiedad como la del goce del Otro. El correlativo de la pesadilla es el íncube o el súcube, ese ser que hace sentir todo su opaco peso de extraño goce sobre nuestro pecho, que nos aplasta bajo su goce”. Sem X, clase 5 del 12 de diciembre de 1962.

En general, cuando los pacientes sueñan con consumo no se despiertan a las 2 o 3 de la mañana. De modo que esa referencia puntual que introduce un horario determinado a partir del cual algo diferente sucede, me hizo dudar que se tratara de que el paciente soñara con consumo, entonces le pregunto qué lo despierta a esa hora todas las madrugadas. El paciente responde: “mi hijo”. En verdad, lo que lo despierta es el sentimiento de culpa porque tiene un hijo al que no va a ver y del cual no se ocupa.

Queda más que claro aquí la función del consumo de mantener a raya lo que angustia; el consumo como aquello que permite al sujeto mantenerse desresponsabilizado y como el consumo diario de paco no alcanza para taponar la falta en ser, pide que la analista redoble la apuesta con alguna medicación.

Como diría Jorge Alemán, no hay crimen perfecto. Por el agujero estructural de la falta en ser, NO TODO es droga. Algo asoma resistiendo a dejarse ahogar por el paco. Algo que despliega toda su belleza clínica dándole a la analista una pista para hacer su primera intervención por vía de la abstinencia ya que eso no se medica. Eso que le sucede es precisamente lo que lo humaniza y lo ubica en una dimensión ética.

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SicologiaSinP.com - Silvia Ana Citarella

Licenciada en Psicología

Residencia entre los años 1993 y 1997 en el Hospital Gandulfo de Lomas de Zamora. Desde el 2004 trabajo para la Subsecretaría de Adicciones de la Pcia de Bs. Aires. Actualmente coordino un dispositivo de Casa de Dia en el CPA de Monte Grande. [...]

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